H acía ya sus buenos años que no volvía a escribir poesía. De hecho, llegué a pensar que éste era un género agotado para mí. Durante el verano, sin embargo, la poesía volvió, así como si nada. Esta vez en forma de una muy extensa narración poética de ciencia ficción (sí, aunque parezca aberrante). Su título: Venus-Mercurio-Sol. Lo increíble es que este trabajo me mantuvo (y me mantiene) en un más que intenso ‘estado de ánimo poético’. No recuerdo otra experiencia literaria personal tan potente y movilizadora, una conexión tan profunda y –si pudiera ponerle un nombre- tan cósmica. Claro que esto no supone que el resultado pueda ser del agrado de alguien; pero uno no escribe para agradar sino por impulso. Así que quise compartir unos fragmentos de esta obra en proceso que me tiene tan absorbido. Aquí van dos ‘cantos’ de la primera parte: VENUS – MERCURIO – SOL FASE 1: VENUS Protocolo 1.0: Desde la osada penumbra me llega Desde la osada penumbra me llega El grito de la lluvia C