N ada hacía prever que hoy escribiera sobre Venezuela. Lo que me convenció que el tema merecía unas notas fue la lectura de los dos principales diarios nacionales. Clarín y La Nación se han sumado, como era de esperar, junto a la totalidad de los medios liberales latinoamericanos, a la estrategia de los EEUU de deslegitimar el proceso electoral venezolano. Maduro acaba de renovar su mandato presidencial de modo contundente, con un 68% de los votos. A pesar de esto, tanto los medios como los sectores políticos aliados de los grupos económicos, de las trasnacionales, de los EEUU, han decidido no reconocer estos resultados. Creo que es importante repasar los tres argumentos que se esgrimen, ponerlos en contexto, y, si es posible, desnudar su falsedad. Los primeros dos argumentos nos gritan desde la portada de Clarín: ‘Fuerte abstención y denuncias de fraude en la reelección de Maduro’. Abstención y fraude. Según el primero, se asegura que las elecciones de Venezuela son ilegítimas una