P ocas veces puede uno sentirse halagado u orgulloso por las palabras y la actitud de un político responsable de su representatividad. La política argentina tuvo durante años la penosa costumbre de afirmarse en el rumbo delineado por los países centrales y de mimetizar su propia voz entre las voces sugeridas o impuestas por intereses externos. Por eso que me siento en la obligación de admitir la muy buena impresión que me dejaron las palabras de la presidenta en el Business 20 . Creo que es sano bajar la guardia de tanto en tanto y avalar lo que uno siempre añora avalar en un presidente. Sin medias palabras, llamando a las cosas por su nombre y a los hombres por sus apellidos, CFK levantó polvareda entre empresarios, y hasta algunos aplausos. Destaco algunos pasajes especialmente interesantes; hoy que el socialismo europeo cede a las presiones del sistema financiero, y las juventudes alrededor del mundo comienzan a acumular la energía social que suele anteceder a las revueltas popula...