L a semana pasada se cumplió un año de la primera vuelta electoral del 2015. El aniversario llegó un día antes de la conmemoración por el fallecimiento de Néstor Kirchner. La atención puesta sobre esta última (más convocante que todas las anteriores por razones obvias), hicieron que el recuerdo de la antesala de la derrota kirchnerista pasara casi inadvertido. Nunca está de más volver la mirada hacia atrás por un segundo, y sopesar qué nos dejó aquella jornada ominosa. Cierto es que cada vez que se mira hacia el pasado electoral reciente, parece inevitable hilvanar largas listas de promesas incumplidas o de derechos vulnerados al calor de las políticas macristas. Tratemos de evitar estas siempre útiles enumeraciones para volcar la atención sobre dos elementos algo menos transitados: la recepción mediática de los resultados de primera ronda y el impacto de aquellas elecciones en la militancia kirchnerista. Las portadas del 26 Para los diarios del 'día después', la ajustada...