C onvengamos, de entrada, que si hay alguien habilitado para hacer uso del legado del ex presidente Néstor Kirchner, ése es el gobierno actual, encabezado por la propia esposa del ex mandatario y propulsor de políticas que trazan una clara continuidad con las del gobierno precedente. Pero cuesta creer que pueda haber continuidad afectiva o política que autorice a ignorar los mínimos principios de honestidad comunicacional al momento de sacar partido de la memoria del mandatario fallecido. En esto han caído los publicistas del gobierno con el video homenaje que nos obsequiaron antes del superclásico del domingo. En todo acto comunicativo, el contexto situacional impone los parámetros sobre los cuales es posible transitar un intercambio basado en la honestidad y el respeto hacia nuestro interlocutor. Un contexto de homenaje en el cual el televidente es invitado a visualizar un video conmemorativo que acaba develándose una burda propaganda oficialista supone la ruptura de estos parámet...