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Showing posts with the label microrrelatos

Ricos ricos (cuento)

E l microrrelato es una forma que me fascina pero que rara vez practico. Me enteré de un concurso de microrrelatos de terror un día antes de que cerrara la fecha de entrega, y realmente me costó conjurar a las musas. El relato de terror, confieso, no me atrae demasiado. Probé con variaciones de dos temas que no voy a adelantar para no anticipar los desenlaces. El primer relato, que fue el que más me convenció, no daba con el número de palabras y era imposible de reducir. Así que lo publico acá. Los otros ejercicios que entraron en el concurso pueden leerse siguiendo los siguientes links: acá , acá , acá , o acá . RICOS RICOS La habían atado de manos a una silla vieja y rechinante. Habían cerrado las gruesas persianas y el cuarto adquirió un carácter turbio en la oscuridad. En la otra punta estaba su marido, sacudiéndose inútilmente, con el moisés del bebé a los pies. -Yo era un chico de la calle y lo único que quería era tocar al bebé, que se veía tan limpio y tan bonito –dijo...

Cielo antiguo (microcuento)

C uentan las cosmogonías que Antes el cielo era oscuro y ausente. Hasta el día en que los dioses hubieron de emigrar de la Tierra, y aparearse en cualquier lado, manchando las sábanas del firmamento con su pegatina estelar.

Un cuento mínimo

Deseo iniciar este blog con un cuento mínimo, uno que aprecio particularmente, y que, como muchas de las cosas de mediano valor que llevo escritas, me fue inspirada en un sueño: SUEÑO DEVUELTO Y entonces me miró, y con ojos enormes, cansados pero satisfechos, me dijo: -¿Dónde anduviste? Te estuve esperando. La joven forastera me confesó que hacía años me esperaba. Dijo que había visto mi rostro en un sueño, tiempo atrás, cuando niña, y que desde entonces aguardaba por mí. En principio no pude creerle. Ella sonreía y sus manos extraviadas no se decidían a estrecharme . Finalmente, luego de desvestirla y amarla, nos dormimos. Entonces tuve un sueño; me encontré en un gran parque sentado sobre el césped, y vi a esta niña de enormes ojos oscuros que me miraba. Me puse de pie y me acerqué hasta ella. -Ten paciencia -le dije-, aguarda hasta crecer, y entonces volveremos a encontrarnos. Por la mañana, al despertar, ella descansaba a mi lado entre las sában...