Hay, pues, dos maneras, y sólo dos, de escapar a lo Verosímil, que es el momento penoso del arte (¿es preciso decir: su momento 'burgués'?). Se escapa por delante o por detrás: los verdaderos films de género escapan a él, los films verdaderamente nuevos también; el instante en que escapan es siempre un instante de verdad: en el primer caso, verdad de un código libremente asumido (dentro de cuyos márgenes se hace posible decir muchas cosas); en el segundo caso, advenimiento al discurso de un nuevo posible, que ocupa el lugar correspondiente a una convención vergonzosa. Christian Metz (1965) El decir y lo dicho en el cine: ¿hacia la decadencia de un cierto verosímil?