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Almanaque Wak! Revolución (antología)

Mi admirado Franki volvió a convocarme este año para que juntos tramáramos un nuevo corto para el Almanaque Wak! 2018. La temática: Revolución. Pensé: "No hay tópico más atractivo donde expayarme ideológicamente". Le ofrecí a Fran entonces cuatro sinopsis; tres abiertamente políticas y una cuarta alocada. Ambos coincidimos en que la opción alocada era la más atractiva visualmente, y por lo tanto, la más difícil de descartar. Su título: Rupturista. A esta historia nos abocamos. Hace un mes, nuestro corto vio la luz junto con otro puñado de alocadas creaciones que todavía no he tenido el gusto de leer -aunque habíendo disfrutado la antología 2017, puedo anticipar su desquiciado contenido. En los últimos meses, y tras el cierre definitivo de Subcultura, estuve musitando la posibilidad de armar un nuevo espacio para compartir libremente mis creaciones; cuando el tiempo me lo permita, ya compartiré este corto como corresponde. Entretanto, los invito a adquirir esta bonita antolog…
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Meritocracia y exclusión (Página 12)

Una vez más junto a Santiago Stura -y esta vez con la suma de Santiagro Ragno-, garabateamos una reflexión que acabó en La Ventana de Página 12. Esta vez el núcleo del análisis era la racionalidad publicitaria y su curiosa articulación político-ideológica en tiempos macristas. De hecho, el título original apuntaba 'Chevrolet S10, el kirchnerismo como antagonista'. Washington Uranga tuvo la astucia de subrayar desde el título y la bajada el debate más profundo en el cual nos adentrábamos, dejando en segundo plano el hecho particular. Tal vez haya sido esta combinación entre mirada sociológica y análisis político de coyuntura lo que facilitó que la nota circulara como ninguna de nuestras notas anteriores y fuera compartida por referentes políticos, blogs contraculturales y páginas de contenido más académico. Les dejo la bajada destacada por el editor, y una invitación a que lean la nota Página:

A propósito del anuncio comercial de un automóvil, Blas Bigatti, Santiago Ragno y Sant…

Bauman, liquidez y ‘hegemonía macrista’

Escribe Nicolás Trotta en Página 12: “En la sociedad líquida la hegemonía también lo es. La hegemonía macrista es fugaz. Un chispeo en la historia.”

El concepto de liquidez pertenece a Bauman; el gusto por su aplicación indiscriminada también. Pero debemos a Trotta el maridaje entre liquidez y hegemonía, lo mismo que su aplicación al macrismo. Me parece necesario rechazar las valoraciones del intelectual argentino en sus dos dimensiones: que la hegemonía pueda ser líquida, y que el macrismo pueda haber sido hegemónico.

Una hegemonía nunca es líquida. Es su solidez y su aparente ‘inmutabilidad’ (que no es más que la evolución en una escala histórica) lo que permite que una hegemonía se constituya como tal. Que Bauman guste del oxímoron no significa que todo oxímoron pueda verificarse en la realidad. Más allá de la responsabilidad que cabe a Trotta por seguir al sociólogo polaco, debe imputársele a este último la incapacidad de ver (o de admitir) que en la ‘modernidad líquida’ también e…

Tres débiles argumentos para deslegitimar a Maduro

Nada hacía prever que hoy escribiera sobre Venezuela. Lo que me convenció que el tema merecía unas notas fue la lectura de los dos principales diarios nacionales. Clarín y La Nación se han sumado, como era de esperar, junto a la totalidad de los medios liberales latinoamericanos, a la estrategia de los EEUU de deslegitimar el proceso electoral venezolano. Maduro acaba de renovar su mandato presidencial de modo contundente, con un 68% de los votos. A pesar de esto, tanto los medios como los sectores políticos aliados de los grupos económicos, de las trasnacionales, de los EEUU, han decidido no reconocer estos resultados. Creo que es importante repasar los tres argumentos que se esgrimen, ponerlos en contexto, y, si es posible, desnudar su falsedad.

Los primeros dos argumentos nos gritan desde la portada de Clarín: ‘Fuerte abstención y denuncias de fraude en la reelección de Maduro’.

Abstención y fraude. Según el primero, se asegura que las elecciones de Venezuela son ilegítimas una imp…

La crisis que los macristas compraron con sus dólares

Mucho se ha escrito sobre el carácter golpista de la oposición, en particular del kirchnerismo. En 2016, Fernando Iglesias, opinador orgánico de Cambiemos, la bautizó “el club del helicóptero”. Lo que por entonces era percibido como una alianza de raigambre peronista, fue mutando para el autor hasta convertirse en una amenaza “trosko-kirchnerista”. La sorpresa de Iglesias podrá competir con su amor por la hipérbole cuando comprenda que fueron los sectores más declaradamente macristas quienes debilitaron la economía del gobierno primero, y precipitaron la crisis después. 

La sorpresa, sin embargo, debería estar prohibida. Declamar “perplejidad” ante la crisis del proyecto macrista solo es posible bajo dos supuestos, la ignorancia o la impostura. Difícilmente los analistas políticos que hoy se muestran sorprendidos ignorasen la fragilidad de la economía argentina pos-2015. Aquellos que tan asiduamente se apropian de las sugerencias de los ‘expertos’ extranjeros, entienden muy bien por …

Dos artículos para Página 12

Con mi colega Santiago Stura solemos deshilvanar alguna que otra problemática a través de largas y laberínticas conversaciones. No somos especialmente afines a la virtualidad, pero nuestro espacio de debate por excelencia acabó siendo el celular. Los audios de WhatsApp tienen el nervio de la espontaneidad, pero su encadenamiento asincrónico nos permite, sin prisa y sin demora, algo que siempre se agradece: la posibilidad de articular argumentación. Es que la argumentación necesita tiempo, una variable que el diálogo sincrónico suele sacrificar a costa de no volverse un plomazo. El WhatsApp nos entrega justamente eso: el tiempo necesario para que el diálogo evite volverse incontinencia. Pensar una respuesta no es cosa de un instante. Entre mensaje y mensaje pueden transcurrir minutos, horas o días, lo que haga falta; pero el resultado no deja de ser una conversación (una conversación prolongada, pero conversación al fin). Las ideas decantan, se reformulan, se fortalecen o se debilitan …

La grieta y la fisura (y “el hit del verano”)

Una constante en la política comunicacional del macrismo ha sido su capacidad para neutralizar mensajes antagónicos. Su alianza con los sectores concentrados de la comunicación y su manejo estratégico de las redes le ha permitido aislar las voces opositoras de peso. Los medios monopólicos filtran solo aquellos relatos convenientes al proyecto macrista, mientras que un ejército de trolls a sueldo se arrojan como pirañas sobre las voces no alineadas, desgastándolas y desprestigiándolas, algo que han podido experimentar tanto Marcelo Tinelli como la mismísima Mirtha Legrand.

A su vez, mediante ceses en los medios estatales y presiones económicas, políticas y judiciales sobre los privados, el gobierno ha conseguido que los principales líderes de opinión opositores fuesen gradualmente expulsados del circuito de medios masivos. Esta estrategia de presión no supone “callar voces” sino encapsularlas, condenarlas a un nicho reducido y politizado, obturando su acceso a un espectro de audiencia …